¿Qué es lo que diferencia a las personas? Son muchos factores, cuando uno habla de "dos tipos de personas" lo usa para referirse a una sola característica de las personas o la vida, en este caso voy a hacer referencia a la capacidad de "dejar pasar las cosas".
Si hay una cosa que realmente hizo el sistema educativo secundario por mi fue enseñarme esta hermosa fábula: "El roble y el junco", cuenta la historia de un robusto roble que vivía a la orilla de un lago, a su lado un fino junco se alzaba tranquilo, cuando los vientos soplaban, el junco se balanceaba de lado a lado, mientras que el roble permanecía firme en su posición, sin moverse. Un día, un huracán azotó el lago, era el más fuerte ventarrón que alguna vez se hubiera visto. El junco se movía de un lado para el otro violentamente sacudido por el viento, mientras que el roble no se dejaba mover. Llegó un momento en que el viento era tan intenso que el roble no pudo aguantar más y se cortó por la mitad, pero el junco seguía sacudiéndose. Cuando la tormenta amainó, el flexible junco seguía en pie, mientras que el roble había caído y ahora era madera para los leñadores.
¿Cuál es la moraleja de todo ésto? El que no es flexible se quiebra; pero ahora ¿quiere esto decir que debemos doblegarnos a todas las situaciones que la vida nos presenta? Para nada, hay momentos en los que vale la pena luchar por cambiar algo que nos afecta o no nos agrada, pero hay que saber escoger las batallas. No vale la pena "hacerse mala sangre" por cosas que no vamos a poder cambiar. Propongo plantearnos la siguiente pregunta: ¿Puedo hacer algo al respecto sobre ésto que me molesta? Si la respuesta es si, entonces hay que poner todos nuestros esfuerzos y quemar todos los cartuchos en intentar cambiarlo; si la respuesta es no, es momento de ser un junco y dejarlo pasar...
-Lauty
No hay comentarios:
Publicar un comentario