jueves, 27 de noviembre de 2014

My mind changes faster than your world

Veo un mundo de gente que no se quiere a si misma o entre si, veo caretas y conformistas, veo muerte innecesaria y evitable, veo pocas ganas de que las cosas cambien, veo como todo se fue tan progresivamente a la mierda que ya no veo nada. No puedo evitar pensar en que estamos cada vez más cerca los unos de los otros sin dejar de estar solos, pienso en mí, pienso en vos, pienso en ellos, pienso en los que están, pienso en la simetría de un mundo deforme en todos los niveles que se te puedan ocurrir, pienso en cosas en las que ya no debería pensar, y temo pensar en algunas cosas, y temo dejar de pensar. Veo el mundo y pienso en mis nietos y bisnietos, temo por ellos...
Mi mente no esta sana y no quiero pensar porque.
Pienso en la gramática, en la matemática, en la filosofía, en la física y en la química; pienso en la biología y en la geografía.
Pienso en la soledad y en la música, buena mezcla y mala mezcla.
Vuelvo a pensar cosas que no debería pensar y pienso en mis hobbies, pienso en mis amigos, pienso en las jodas, pienso que no hay que ser un iluminado para ser un pensador, que pensar piensa cualquiera aunque a algunos les pese. Pienso en que hago las cosas mal muy a menudo.
Demasiado.
Viene un gancho salvador que me saca de la realidad de pensamiento y me lleva más allá, hacia las fantasías de mundos maravillosos contemplados por grandes dioses y poderosos héroes, pienso en que gustaría ser el héroe, pienso en la fuerza, inteligencia, destreza, carisma, sabiduría y constitución, y me doy cuenta que ya estoy pensando de nuevo, y que tengo que dejar de pensar o me va a explotar el cráneo.
Que sólo y al pedo que estoy que lo parió...

No hay comentarios:

Publicar un comentario